EL CURRÍCULO VENEZOLANO Y LAS TEORÍAS CURRICULARES

Alfonsina Bravo Galíndez

Al estudiar los currículos, es necesario revisar la teoría curricular en la que se fundamentan. Seguidamente, se presenta una tabla resumen de las teorías imperantes en Venezuela: la crítica y la compleja.
Tabla 1. Teorías curriculares.
Teoría
Ideas principales
Currículum
Participación
Modelo pedagógico relacionado
Teoría crítica
Discurso dialéctico

Profesores y estudiantes comprometidos con el cambio

Emancipación

Autonomía
Ciclo de reflexión-acción
Docentes, estudiantes y comunidad activos

Pedagogía crítica de Paulo Freire

Investigación acción participante (IAP)
Teoría compleja
Sociedad del conocimiento

Complejidad

Formación política y sociocultural

Inserción de las TICs
Concepción del mundo (global)

Diseño previo y flexible


Docentes y estudiantes activos
Cognitivismo y modelo de la experiencia del aprendizaje mediado de Reuven Feuerstein
Nota: La idea original de la tabla es de Domínguez (2011). Fue adaptada por la autora de este artículo.
Fuentes: Domínguez (2011), Avendaño-Castro y Parada Trujillo (2013)

En breves palabras, basándonos en la tabla 1, podemos señalar que en la teoría crítica se busca la emancipación del individuo, la que se percibe, entonces, desde la autonomía, responsabilidad y su compromiso.
Desde el punto de vista pedagógico, uno de los máximos representantes es el brasileño Paulo Freire, quien considera que solo a través del diálogo, el hombre logra llegar a la anhelada libertad; además, concibe que la educación fundamentada en la transmisión de conocimientos es bancaria, lo que implica una transformación a la dodiscencia, en la que el docente y  los discentes se encuentren en una relación dialógica, a la par. De acuerdo con el mismo Freire (1997), es un método activo, dialogal, participante y de espíritu crítico (p.103 y 104); esto implica el cambio de paradigma del docente activo que es el dueño del conocimiento y del alumno que tiene la mente en blanco, por lo que debe ser colmado del saber del educador, desde una comunicación lineal, sin realimentación, una educación que lo mantiene alienado y pasivo ante la realidad; en sí, se busca la transformación de la educación bancaria (Freire, 1973) para llegar a una educación democrática, en la que se parte de las bases populares, del pueblo, de sus conocimientos, de su cultura, del diálogo constante y activo con los participantes con el que se busca que el hombre sea crítico y supere la alienación con la que la clase dominante lo mantiene indiferente, dormido.
En cuanto a la IAP, esta consiste en la planificación y ejecución participativa, lo que involucra el ciclo reflexión-acción. Este se evidencia en las etapas del proyecto de investigación que señala Martínez M. (2006): Diseño general del proyecto, identificación de un problema importante, análisis del problema, formulación de hipótesis, recolección de la información a través de técnicas cualitativas variadas (grabación de audio, video, cuestionario, observación participante, entrevistas…), categorización de la información, estructuración de las categorías, diseño y ejecución de un plan de acción, evaluación de la acción ejecutada y repetición del ciclo (a partir de la identificación del problema).  Todo este proceso se realiza desde la participación activa de los actores sociales.
  En cuanto al currículo, se fundamenta en un ciclo de reflexión-acción, en la que la planificación y la evaluación va a depender de la participación activa de los actores sociales implicados: Profesores, estudiantes y comunidades.
En lo que respecta a la teoría compleja, tiene como sujeto-objeto, la sociedad del conocimiento, pues se concibe que en esta, el saber y el conocimiento condicionan a la sociedad. En torno a los modelos pedagógicos  vinculados a ella, se tienen los relacionados con el cognitivismo y la experiencia de aprendizaje mediado, ambos del rumano Reuven Feuerstein. En estos enfoques pedagógicos, se considera que la conducta de las personas puede ser modificada a través del desarrollo cognitivo; mientras que en el aprendizaje mediado se admite la función de mediador (el docente) que busca la interacción entre el estudiante y el ambiente, con el objeto de lograr la transformación de la conducta.
Este enfoque también precisa que la educación puede ir desde la interdisciplinariedad hasta la multidimensionalidad, dado que el pensamiento complejo critica la simplificación, pues no llega a la totalidad del fenómeno (Morin, 2002). Por tanto, desde este enfoque, la enseñanza debe prepararnos para la visión global que une y separa, es la dialógica conjunción/disyunción; es el pensamiento ecologizante que ve todos los fenómenos desde la relación inseparable con la cultura, la política, la economía, el lenguaje, lo natural.   
Otros aspectos a los que se les debe hacer referencia, son los alusivos a la planificación y a la evaluación en el subsistema de Educación Básica, específicamente, en educación media. Hay que iniciar explicando, que en la actualidad no existe un currículo oficial, por lo que las directrices emanadas consisten en el uso de los contenidos estipulados en la Colección Bicentenario y en las Canaimas. La planificación, además,  debe ser discutida con los estudiantes, lo que posibilita, hasta cierto punto, una educación constructivista y colaborativa, sin que dependa exclusivamente del Docente. Además de lo planteado, y de acuerdo con el Ministerio del Poder Popular para la Educación (2012 p. 6-16), la planificación se realiza en base a dos proyectos: el proyecto educativo integral comunitario (PEIC) y el proyecto de aprendizaje (PA).
El PEIC posibilita la contextualización del currículo con las comunidades, pues supone  la vinculación de las familias, las instituciones educativas y la comunidad. El estudio se realiza desde la investigación acción participante (IAP) y debe considerar para su elaboración, la participación  de todos los actores sociales del proceso educativo. Este proyecto tiene los siguientes elementos: Diagnóstico participativo integral (debe dar información sobre: Los estudiantes, el personal de la institución, la escuela o liceo y la comunidad), la selección de la situación problema, el plan de acción, la sistematización teórica y metodológica, por último, la evaluación del plan de acción.
El PA debe realizarse según la IAP, por lo que es democrático y participativo. Es la planificación para cada curso, por lo que debe tomar en cuenta el PEIC,  a los estudiantes, padres, representantes y a las comunidades; así como el diagnóstico de aula. Debe ser considerado desde la interdisciplinariedad para el estudio integral de los contenidos de aprendizaje.
Podemos observar que la pedagogía crítica permea ambos proyectos, dado que se fundamentan en la IAP. Así mismo, también apreciamos que la complejidad se encuentra presente en el PA, al concebirse como una planificación interdisciplinaria.
En cuanto a la evaluación, esta debe ser continua, integral y cooperativa (art.89 del Reglamento de la Ley Orgánica de Educación, 1999), dado que se efectúa a lo largo de cada fase (lapso), así como se toman en cuenta la evaluación diagnóstica, formativa y sumativa; se consideran diversos aspectos del educando (afectivos, cognitivos, ambientales…) y se permite, al igual que en la planificación, la participación de los estudiantes y otros actores sociales de la práctica educativa (padres, representantes, otros docentes…). Podemos decir, entonces, que tanto en la planificación como en la evaluación, se enfatiza en la democracia participativa y protagónica planteada en las leyes venezolanas.
De acuerdo con lo expuesto, podemos decir que el “currículo” venezolano es ecléctico, puesto que toma elementos de ambos: Por un lado, busca la participación protagónica de los docentes, estudiantes y comunidades en la planificación y en la evaluación,  mientras que por el otro, la interdisciplinariedad.
REFERENCIAS
ASAMBLEA NACIONAL DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA (2009). Ley Orgánica de Educación. Gaceta Oficial [Libro descargado de Internet].
AVENDAÑO-CASTRO, William R. y PARADA TRUJILLO, Abad E. (2013). El currículo en la sociedad del conocimiento. En: Educ. Educ., volumen 16, N°1, enero-abril, p. 159-174
DOMÍNGUEZ, Juan Cristóbal (2011). Teorías curriculares. En la revista digital “Innovación y experiencias educativas”, N° 39, p. 1-16
FREIRE, Paulo (1973). Pedagogía del oprimido. Argentina: Siglo XXI Argentina Editores S.A. Décima edición.
________ (1997). La educación como práctica de la libertad. Uruguay: Siglo XXI Editores S.A. Cuadragésima quinta edición.
GOBIERNO BOLIVARIANO DE VENEZUELA. MINISTERIO DEL PODER POPULAR PARA LA EDUCACIÓN (2012). La planificación educativa en el subsistema de educación básica [Libro digital].
MARTÍNEZ MIGUÉLEZ, Miguel (2006). Ciencia y arte en la metodología cualitativa. México: Trillas.

MORIN, Edgar (2002). La cabeza bien puesta (Repensar la reforma. Reformar el pensamiento. Bases para una reforma educativa). Buenos Aires: Ediciones Nueva Visión. 5ta reimpresión.

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